Existen numerosas formas de engaño pero todas se reducen a dos: el engaño al otro y a uno mismo. Si lo analizamos con más calma, observaremos que “el otro” no deja de ser una elongación de nosotros, un espejo, una proyección externa de un sentir interno, es por ello que sólo existe un engaño: el engaño hacia nosotros mismos.

El engaño o mentira que realizamos hacia otras personas es un engaño hacia uno mismo por no querer ver la realidad que habita en nuestro interior o por que tenemos miedo de defraudar a otras personas.

También en todo ello existe la variable de la culpabilidad y del qué pensaran de nosotros. Culpabilidad por no estar haciéndolo bien, miedo por no saber que nos ocurre o simplemente porque no se nos han enseñado herramientas para manejar situaciones en las que esta en tela de juicio nuestro comportamiento o nuestros deseos. Siempre es un buen momento para aprender.

En primer lugar somos seres libres, y si algo nace del corazón sólo estamos respetando esa libertad del ser, ese anhelo y motivación que mueve al universo, por lo que la culpabilidad sólo se limita a normas sociales y aún siendo conscientes de ellas seguimos siendo libres de seguir a nuestro corazón, él es quien sabe qué es lo correcto en cada momento, no necesariamente los demás.

Si nos encontramos ante la situación de que nuestro corazón nos dice que eso no es lo que queremos y aún así hay un deseo irrefrenable por hacer aquello por lo que nos culpabilizamos, nos encontramos ante el propio daño, pues el engaño es ante nosotros mismos. Puede ser una conducta destructiva, infidelidad…pero aunque otras personas se vean agraviadas, el mayor daño se inflige a uno mismo.

En la vida se nos irán poniendo situaciones similares que hasta que no se resuelvan en nosotros, no cesaran. Todo pasa por una auto introspección sobre cómo nos sentimos y los motivos que nos impulsan a esas conductas/pensamientos. Una vez detectados esos impulsos, todo trabajo personal que se precie pasa por la aceptación de uno mismo en el momento presente y el autocuidado y autoapoyo, en definitiva: amor hacia uno mismo y mucha comprensión.

 

 

Utilizamos las cookies para poder darte un mejor servicio. Si continúas navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies