Otoño es la estación en la que todo empieza a aquietarse, un ritmo más hacia adentro para ir preparándonos hacia el invierno. Aprovechando que estamos en un mes en el que estamos rodeados de calabazas naranjas, una potente y sobre todo digestiva hortaliza, os proponemos una rica y sencilla receta para ir preparándonos para las fechas que vienen, no solo a nivel digestivo si no también nervioso.
Ingredientes para dos personas
– 400 gr de calabaza naranja
– 1 hinojo
– Cúrcuma
– Sal rosa del Himalaya
– Aceite de oliva primera presión en frío
Modo de preparación
Preparamos unos 5 vasos de agua a cocer en una cazuela, mientras vamos cortando y pelando la calabaza a rodajas.
Lavamos el hinojo, cortamos los tallos y lo metemos en la cazuela junto a la calabaza, echamos un chorrito de aceite y una pizca de sal o al gusto.
Cuando lo pongamos a cocer, lo dejaremos unos 20 minutos.
Una vez escurrido lo batiremos y echaremos una cucharada de cúrcuma.
¿Qué estamos aportando a nuestros organismo con esta sencilla receta? .
La calabaza naranja, al igual que todas las hortalizas de color naranja, nos aporta una gran riqueza a nivel vitamínico, provitamina A, C Y E (grandes antioxidantes, junto con el licopeno que también lleva y esenciales para tener en equilibrio los radicales libres)
También lleva varias vitaminas del grupo B (B2, B6 y ácido fólico), muy recomendables además de para el embarazo y lactancia, para equilibrar sistema nervioso y es más que recomendable para estados de estrés o ansiedad.
A nivel de minerales, nos aporta potasio, fósforo, magnesio, hierro y zinc.
El hinojo nos aporta potasio y magnesio (minerales esenciales para mantener una buena salud cardiaca), además de una gran cantidad de fibra.
La Cúrcuma nos aporta fibra, sodio, potasio, hierro, cobre, calcio, magnesio y zinc (además de vitaminas C, E y K. Baja la carga glucémica de los alimentos por lo que es una buena aliada para los diabéticos.
¿Para quién está indicada ésta receta?
Personas con problemas digestivos, ya que entre la calabaza, el hinojo y la cúrcuma promovemos el bienestar digestivo al ser alimentos antiinflamatorios a nivel intestinal y protegen la mucosa digestiva (además de antiparasitarios).
A nivel nervioso, al aportar tanto vitaminas del grupo B, como L-triptófano (antidepresivo natural) aumentaremos la segregación de serotonina y nos ayudará a dormir mejor.
Con el potasio ayudaremos a la eliminación de líquidos, y ayudaremos a la prevención y formación de cálculos renales
Protege nuestro corazón al neutralizar la homocisteína, cuyos niveles elevados pueden ser responsables de ataques cardiacos; y sus fitoesteroles ayudan a reducir los niveles de colesterol LDL.
Al ser una receta llena de antioxidantes también es muy beneficiosa para ayudarnos a mantener una piel elástica y flexible.
Y como no también nuestra visión se verá más que protegida debido al gran aporte de betacarotenos.
Cómo veis es una receta muy completa, sencilla y apta para toda la familia, desde los más pequeños de la casa hasta nuestros más mayores. Esperamos que la disfrutéis y sobre todo saboreéis.
Recomendación
Esta sencilla receta la podemos usar de primer plato a la hora de comer, preparando a nivel digestivo al organismo (si queremos subir la energía, en lugar de cúrcuma podemos echar jengibre en polvo (2-4 gramos).
Si preferimos hacernos esta crema para cenar, es más recomendable usar cúrcuma ya que como todas las hortalizas naranjas al ser cocinadas sube su índice glucémico y la cúrcuma nos ayuda a contrarestarlo.
-Apta para diabéticos.
-Apta para celiacos.
Marta Martín Montesinos
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