¿O sentís más tristes? ¿melancólicos? o incluso ¿posesivos? Os proponemos una receta para transcender esas emociones hacia el entusiasmo, la alegría, generosidad y fortaleza. No sólo el tiempo típico de esta estación puede hacerte sentir así. Así que os vamos a proponer un plato caliente y de cuchara para dejar atrás esas emociones y disfrutar también de esta estación.

Ingredientes para cuatro personas

– 450 gr de judías blancas

-1/2 cucharadita de cúrcuma

– 1 cucharadita de curry

– 1 diente de ajo

– 1 cebolleta

– 2 zanahorias

– 1 ramita de apio

– 1 cucharada de zumo de limón

– Sal sin refinar y AOVE de primera presión en frío

Modo de preparación

Si las judías son secas, las dejamos la noche anterior a remojo (se recomienda cambiar varias veces el agua). Con esto conseguimos, además de reblandecerlas, eliminar las saponinas que interfieren en la absorción del hierro, además de evitar las flatulencias. Lavamos bien las verduras y las cortamos en juliana.

Calentamos un poco de aceite en una cazuela y añadimos las especias, agregamos la cebolleta. Tras un par de vueltas añadimos el resto de verduras. Salpimentamos y tras 10 minutos a fuego medio añadimos las judías. Cubrimos con agua, añadimos sal, y limón (con el limón potenciamos la absorción del hierro “no hem” de las legumbres). Llevamos a ebullición, bajamos el fuego y dejamos 15-20 minutos.

El hierro “no hem”, es el que proviene de alimentos de origen vegetal, y necesita para ser absorbido la vitamina C, presente en este caso, en el limón.

¿Qué beneficios aportamos a nuestro organismo con este plato?

Las judías blancas es una proteína vegetal de alta calidad, ya que posee todos los aminoácidos esenciales. Nos ayuda con el síndrome premenstrual y cuidamos los riñones debido al aporte de magnesio y favorecemos la absorción de calcio con el fósforo.

Ya os hemos hablado en varias ocasiones de la cúrcuma, y sus grandes propiedades. Su gran principio activo, gracias a la cantidad de curcumina que posee, le hace tener un gran poder antioxidante al atrapar los radicales libres y así evitar el daño celular, además de ser antiinflamatoria y combatir la acumulación de gases. Además de aportarnos hierro, vitaminas y minerales.

El curry, tiene propiedades similares a la cúrcuma (como ser antiinflamatorio y favorecer el bienestar digestivo), también contiene minerales y antioxidantes y muy rico en vitaminas (A, B, D, E Y K).

Con el apio promovemos la depuración del organismo ya que alcaliniza la sangre, ayudando a eliminar el ácido úrico y otros residuos tóxicos. Además, al estimular los jugos gástricos, combate los desequilibrios digestivos (meteorismos, hinchazón abdominal etc…)

Gracias a los fitoesteroles de la zanahoria disminuimos la absorción de colesterol en sangre, además de ser un vitalizante natural debido al fósforo que nos aporta.

¿Para quién está indicada ésta receta?

Personas que se encuentren bajas de energía y necesiten recuperar vitalidad.

Con problemas de digestión (hinchazón abdominal, flatulencias, estreñimiento etc…)

Mujeres embarazadas o en período de lactancia debido a su gran aporte en nutrientes (tanto de vitaminas como de minerales).

Recomendación

Este plato se puede consumir tanto como plato principal a mediodía, como para cenar. Por la noche el cuerpo se encuentra en la fase de regeneración, para ello se usan proteínas, y con esta receta estamos aportando proteínas de alto valor biológico, ósea que es más que idóneo para tener un buen descanso.

  • Apto para diabéticos
  • Apto para celiacos

¡Esperamos que este plato caliente que tanto apetece estos días de frío lo disfrutéis y os llene de vitalidad!

Marta Martín Montesinos

Utilizamos las cookies para poder darte un mejor servicio. Si continúas navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies