Reeducarse es complejo en una sociedad que insiste en hacernos dependientes y productivos, tapando todos los agujeros que nos invita a tener.
Tantas personas sintiéndose vacías por dentro.
Con sentimiento de soledad, de fracaso, de agotamiento, de falta de ilusión, de no saber cómo cambiar semejante castillo de opresión en el que vive.
Mientras tanto, yo cada día, me siento en una mesa a escuchar y ayudar a cientos de personas que solo quieren una cosa.
Diferentes vidas y discursos que solo buscan una sola cosa: sentirse amados y amar.
Un abrazo, una mirada de reconocimiento, un “buenos días cariño”, un “ya acuesto yo a los niños”, “te he preparado un caldito para ese refriado”, “ven que te doy un masaje”, “me he acordado de tí al ver…”,
….un “te quiero”.
Antes de comprar piensa la verdad que se esconde detrás.
Busca ayuda para no vivir solo ni sola este momento que de una u otra manera compartimos todos.
Porque todos, aunque no te lo parezca, venimos al mundo y nos vamos, teniendo que lidiar con ese mismo sentimiento.
Si necesitas ayuda, ya sabes dónde encontrarme.
Comentarios recientes