Hoy os quiero contar una historia que lleva consigo una enseñanza preciosa:

Esta mañana, después de la Sadhana de Yoga (práctica diaria de Yoga que creas para ti), me sentía con la mente clara, viendo más allá de lo que nuestros ojos ven normalmente. Observaba el comportamiento de mis compañeras de terraza, en concreto de una calabaza que se está haciendo enorme (aparece en la zona central de la foto) y su compañera de a lado, a su derecha, un tipo de bambú rojo y verde que es típico de zonas frías.

A simple vista, lo que se ve es una competición por el espacio y la lucha por conseguir más sol, un comportamiento que recuerda a muchos mamíferos, entre ellos los humanos, compitiendo por los recursos, aferrándose a la vida.

Voy a hacer un paréntesis antes de continuar para que veamos las circunstancias a las que están suscritas. Como están separadas en macetas, se observa que no es una lucha por el territorio terrestre sino por el aéreo. Hace poco leí en un libro sobre plantas y su comportamiento, lo complejas que son, cómo se las apañan para defenderse y cómo consiguen sobrevivir aún a sabiendas de que no pueden irse del sitio donde están. No podéis imaginar la complejidad y conciencia que tienen estos seres…imaginad que estáis clavados en un sitio, sin posibilidad de moveros o de escapar, que viene un bicho y os pega un mordisco, duele ¿verdad?, no tenéis un sistema nervioso como los mamíferos pero sí sentís que ese bichito puede acabar poco a poco con vuestra vida y no podéis ni cantearos, por muy zen que se sea, eso cabrea a cualquiera. Bueno pues son capaces de cambiar su olor, generando feromonas, y su sabor para disgustar al bicho o, en su defecto, para pedir ayuda a otros insectos depredadores que acaben con el agresor.

Después de ver que han desarrollado herramientas de todo tipo, cabe pensar que, éstos seres al estar juntos y en un espacio pequeño, sin poder moverse a otra parte, cuando vemos a un vegetal invadiendo el espacio de otro, sea para adquirir más sol y éste tenga más probabilidades de sobrevivir. Fin de comentario.

Pues no

Si vas más allá te darás cuenta de que calabacita (como a mi me gusta llamarla por que la he visto crecer, desde que decidió echar raíces en una calabaza que había en mi nevera), sólo intenta proteger al bambú de los rayos de sol que en esta época del año comienzan a abrasarle. Como he comentado el bambú proviene de climas fríos, y si observas con atención, alguna de sus hojas empiezan a resquebrajarse. Calabaza tiene más espacio para desarrollarse y sin embargo, decide que su evolución ayude a otros seres con su propio desarrollo, con su vida.

Aprendamos de todo lo que tiene que aportarnos la madre naturaleza, a parte de alimento, nos da lecciones sobre la vida.

 

 

Pilar Manero Tornil

 

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