Hoy vamos a hablar sobre las emociones, concretamente las que dejamos escondidas, las que están en nuestro lado oscuro. Vamos a darle luz, como hace el sol con la luna cada noche.
La sombra, esa parte oscura que ocultamos a los demás e incluso a nosotros mismos, es todo aquel potencial que reprimimos por miedo.
El miedo es algo adaptativo que nos ayuda a gestionar, a tomar el control, a poner límites…es decir, nos es de gran ayuda en muchos sentidos. El problema está cuando ese miedo nos bloquea, nos paraliza, nos impide avanzar, reprime emociones, sentimientos y sensaciones de las que, sin ellas, no vivimos plenamente. Nos falta algo cuando reprimimos y ese vacío no se llena a largo plazo con nada.
Y la vida…está para vivirla con intensidad, con pasión, con atención al detalle para no perdernos nada.
Muchos os preguntareis ¿Y cómo saco el potencial de esa parte que hay en mí? ¿Cómo acepto lo que surja aunque no me guste?
Para sacar el potencial hay que empezar limpiando el espacio, y para ello hay que dejar de reprimir y permitir que empiecen a aflorar los contenidos ocultos.
Los pensamientos, sentimientos y emociones que aparezcan, es lo que hay que trabajar de forma autónoma o en terapia para recolocarlas y permitir que se integren en la parte consciente de nuestra mente. Sólo así todo el potencial oculto saldrá a la luz.
De esta forma se vive más libre, más auténtico y fiel a uno mismo.
No hay porqué sufrir innecesariamente.
Permitid que el amor os abrace e impregne cada célula de vuestro cuerpo.
Comentarios recientes